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jueves, 3 de octubre de 2013

Impuesto por la Negligencia y Soberbia Ambiental




"EL HOMBRE QUE NO AYUDA A EMPUJAR LA RUEDA DEL VASTO MUNDO, LABRA SU VERGÜENZA Y SU PERDICIÓN"

Bhágavad Guitá  [1]

 

Esta reflexión permite hacer una discusión breve sobre los diversos temas y sugerencias que este blog ha venido compartiendo con ustedes respecto al  Medio Ambiente.

Es más fácil quejarse y culpar a los demás por todos los graves problemas ambientales que están ocurriendo y así no hacer nada para que el ambiente físico o natural de nuestra comunidad mejore. Nos hemos convertido en una especie máquinas totalmente herméticas e indiferentes ante la naturaleza; queremos doblegarla a nuestro capricho y voluntad. 

Sencillamente nos jactamos de decir que le “estamos ganado terreno al mar” y que el uso de “organismos genéticamente modificados (OGM)” será la panacea a las hambrunas venideras.  Nos “importa un comino” arrojar la basura a la calle con tal de que ésta salga de nuestra casa. Lo mismo ocurre con el agua sucia y contaminada que descargamos al drenaje; una vez que ésta sale de casa nuestra conciencia se tranquiliza. No nos importa que durante su utilización hayamos vertido aceite vegetal usado (AVU), sosa cáustica, amoniaco, cloro, medicamentos caducos, entre otros.

En materia agropecuaria, en su sentido más amplio, quemamos plásticos, hojarasca y algunos cultivos como caña de azúcar. También aplicamos deliberadamente productos químicos que ya están prohibidos, a sabiendas que muchos de éstos son residuales y arruinan la salud de las personas y del medio ambiente.

Los escapes de nuestros autos, por citar otro ejemplo, despiden grandes cantidades de monóxido de carbono porque sencillamente nos hemos hecho indiferentes y no disponemos del tiempo mínimo necesario para darle mantenimiento. Quizás esta actitud se deba a que vemos que otras personas contaminan más que nosotros.

Sin embargo le recuerdo que el futuro pinta mal. La naturaleza ya está cobrándose algunas facturas y varias de éstas incluyen un elevado Impuesto por la Negligencia y Soberbia Ambiental. Nos espera una época muy difícil que llevará al límite todos nuestros esfuerzos. ¡Nunca podremos doblegar la fuente que nos dio vida! Aún así es necesario que todos ayudemos a empujar la rueda del vasto mundo y no heredar vergüenza y perdición a nuestros descendientes (hijos).

Con mis atentos saludos.


[1] La Bhágavad Guitá; importante escritura sagrada hinduista. Uno de los clásicos religiosos más significativos del mundo.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Siempre que un Árbol Estorba ¡Lo Derribamos!



“No hay que desmerecer el poder de la naturaleza y su capacidad de recuperación, ni en las ciudades ni en los jardines y patios de casa                          Richard Forman


  
Siempre que un árbol nos estorba, ya sea en la parcela o patio de la casa, procedemos a derribarlo de inmediato, sin tan siquiera efectuar el más mínimo análisis para su rescate o reubicación. Cuando este mismo árbol levanta el concreto de las calles, truena los cimientos, obstruye el drenaje y cableados (eléctricos, telefónicos), realizamos la misma operación: lo derribamos sin tan siquiera imaginar que una poda de copa o raíces, técnicamente bien dirigida, pudiera evitar su pérdida. Es que quizás vemos a los árboles como objetos insensibles o simples, sin más valor que su color verde.

Richard Forman, prestigioso ecólogo y profesor estadounidense, defiende la diversidad que existe en el patio de casa y señala que el futuro del medio natural depende de esta riqueza biológica urbana. En un jardín promedio de los suburbios de Londres, por ejemplo, se han podido identificar hasta un 40% de los especímenes de la fauna y flora de las islas británicas. Y en ciudades tan industrializadas como Düsseldorf, Alemania, se ha comprobado que la naturaleza aprovecha cualquier espacio abandonado para florecer. Podríamos decir que la naturaleza se abre paso y saca ventaja tanto de la acción como de la inacción del hombre urbano. 

Si usted es observador, verá que alrededor de muchas ciudades como la nuestra se desarrolla de forma espontánea un círculo o anillo vegetal que atiende las necesidades de la población, en el que generalmente se localizan fuentes de agua, alimentos y diversas redes de transporte. Es este anillo vegetal al que también hay que cuidar y rehabilitar, pues es la fuente del agua que bebemos y del oxigeno que respiramos, amén de cientos de productos forestales no maderables que usamos y consumimos procedentes de estos remanentes vegetales, tales como los hongos, frutos silvestres, flores, hierbas condimentarais y medicinales, aves cantoras, etcétera.

Nunca debemos subestimar que la naturaleza es caprichosa, terca y persistente. Se restaura y se reconecta de forma espontánea y masiva, según disminuyen las emisiones de efecto invernadero y al disminuir el uso de combustibles fósiles; y ciertas especies desarrollan mayor plasticidad ante las condiciones más adversas. Sin embargo, nosotros le podemos hacer el trabajo más fácil a la naturaleza si cuidamos y protegemos cada árbol de nuestro patio o parcela, de nuestra colonia y comunidad donde actualmente vivimos. 

Antes de tirar un árbol, por mucho obstáculo que se considere éste, habrá miles de opciones que tomar. Necesitamos ingenio procedente de nuestra cabeza y la aplicación del corazón en las obras de rescate y conservación. 

Con mis atentos saludos,
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Enlace recomendado: http://nuestra-tierra.laverdad.es/medio-ambiente/biologia/2718-no-hay-que-desmerecer-el-poder-de-la-naturaleza-para-regenerarse