SIGNIFICADO DE VADEMÉCUM






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domingo, 31 de marzo de 2013

¿Fitomejoradores o Manipuladores sin Escrúpulos?



El hombre, con sus múltiples actividades agrícolas e industriales, es el más importante de los factores bióticos que afectan al medio ambiente. En las praderas, por ejemplo, el pastoreo y el pisoteo continuo provocan cambios radicales e irreversibles a la flora y fauna, mientras que en los campos de cultivo se propician las condiciones idóneas para las explosiones de plagas y enfermedades tanto animales como vegetales. Por su parte, los métodos de cultivo que se prefiere tienden a perturbar el equilibrio ecológico y en ocasiones hasta alterar la morfología y fisiología de los vegetales. Estas modificaciones se hacen evidentes, con demasiada frecuencia, en la forma y tamaño de los frutos, así como en su sabor. 

Debemos asumir que el impacto ambiental negativo de la agricultura intensiva sobre el entorno natural ha ocasionado que vastas áreas anteriormente fértiles hayan dejado de serlo por completo. Muchos sitos han sido espantosamente transformados a meros yermos desolados. Esto supone la adopción y persistencia de prácticas agrícolas inadecuadas u obsoletas, que no solamente han provocado la disminución de los rendimientos en los cultivos, sino el aumento en los costos de producción y la pérdida de opciones de uso del suelo; también el empobrecimiento de las zonas o comunidades rurales, e incluso la migración o desolación de dichas poblaciones. 

Si en adición a todo ello agregamos la creciente influencia de las compañías productoras de semillas híbridas y transgénicas, así como las diversas industrias de agroquímicos y procesadoras de comida, entonces yacemos en un dilema que preocupa cada vez tanto a los agricultores como al público en general. ¿De qué nos estamos alimentando realmente? ¿Habrá la suficiente comida para un “día después del mañana”? 

El método empleado para desarrollar nuevas variedades de plantas para el cultivo y consumo humano se llama fitotecnia o fitomejoramiento, método que al principio se basaba en la selección ocular y de buen gusto, es decir, en una separación entre plantas buenas y malas. Así el hombre aprendió no sólo a comer los "mejores frutos" sino también a sembrar las mejores semillas de algunos de ellos. Pero cuando el hombre interviene en el desarrollo de las plantas cultivadas, semicultivadas y de valor económico, provoca la destrucción de las barreras genéticas y ecológicas prístinas, de tal manera que, en un período relativamente corto da origen a una población muy variable, difícil de subdividir con nitidez debido a la forma imperceptible de variación que se presenta de un extremo al otro. Si en adición al método de reproducción plantas que utiliza, se permite el fácil intercambio de plasma germinal, entonces la tarea taxonómica (la identidad de la especie) es verdaderamente difícil. 

Sobre este particular apartado, me referiré a "El tomaco del episodio de Los Simpson de 1999", cuando Homero crea accidentalmente una mezcla de tomate y tabaco, planta que aunque de sabor desagradable era muy adictiva, razón por la cual la tabacalera Laramie deseaba comprarle la patente para poder venderle el producto a los niños. Años después, Rob Baur, de Lake Oswego (Oregon, EEUU), hizo el injerto y obtuvo tomates con cantidades considerables de nicotina. Actualmente se cultiva en España (p. ejemplo: el artista español Federico Guzmán) y varios países latinoamericanos para consumo privado o como expresión artística.

Actualmente se reconoce que el hombre mesoamericano ha venido dirigiendo o alterando el proceso evolutivo de una multitud de plantas por lapsos mayores de 10,000 años. Un análisis etnobotánico reveló que la selección de plantas por el hombre, ha estado centrada en favorecer variantes en los distintos sistemas de cultivo que le beneficien, preferiblemente para su manejo agrícola, uso y consumo. Por consiguiente, el cultivo y la selección del plasma germinal por parte del campesino, aceleraron desde hace muchos años el proceso de domesticación de las plantas, al favorecer la sobrevivencia y continuidad de variantes vegetales menos adaptadas al medio ecológico. Dicha domesticación continúa teniendo lugar en varios puntos del planeta y de formas muy sutiles e imperceptibles. Seguramente que usted, en su huerto o jardín, ha estado interviniendo en este proceso, manipulando especies de interés alimentario o de atractivo escénico. Hasta es probable que no lo haya notado todavía. Pero créame que sí está sucediendo.   

De las casi 200,000 especies de plantas que, se calcula existen en el mundo, sólo una pequeña parte puede ser domesticada. El hombre ha empleado unas 3000 como alimentos, fibras, especias y otros, para finalmente domesticar unas 200 como cultivos. De ellas sólo de 15 a 20 constituyen los cultivos alimentarios de gran importancia, es decir, alimentos de primer orden. 

Tiene particular interés la notable heterogeneidad genética que puede observarse en México en varias plantas, sobre todo en aquellas de antigüedad prehispánica como el maíz, el frijol, el chile, el aguacate, la calabaza, el chayote, entre otras más. Con respecto a la diversidad agrícola que puede observarse, es evidente que estos cultivos han tenido su origen a lo largo de muchos períodos de selección y aislamiento entre las diferentes barreras geográficas del país y entre las distintas etnias o culturas. Por tal motivo, la gama de variación genética, la temporalidad de su aparición en los mercados y el estudio de los orígenes étnicos, geográficos y ecológicos, permiten apreciar más de lleno la influencia selectiva del hombre hacia los diversos cultivos. ¡El más  convenenciero fitomejorador!



La influencia ambiental también hace de las suyas.

Con relación al ambiente físico, donde no interviene el hombre, puede decirse que cuando una determinada variedad, tipo o forma cultivada, cuya reproducción es por semilla, se introduce en una nueva región, se espera que las características de ésta se mantengan constantes bajo una diversidad de condiciones ambientales. Aunque lo anterior es verdad hasta cierto punto, frecuentemente se pueden observar expresiones diferentes de un caracter dado, debidas a la acción de diferentes niveles de fertilidad del suelo a los cuales la variedad puede quedar expuesta. Pero además del aspecto de nutrición, existen otros factores ambientales que pueden alterar la expresión de las características normales de una variedad. Esta influencia externa frecuentemente es muy compleja y difícil de regular. Las que más han sido estudiadas son la temperatura, la intensidad de la luz, la duración del fotoperíodo y la humedad del suelo y del aire. Muchas de estas están determinadas por la altitud y latitud, y es seguro que estas condiciones influyen en sumo grado en la intensidad del color de los frutos y otros aspectos de las plantas. 

De igual manera, la luz y la temperatura se consideran factores limitantes para la producción de pigmentos en los cultivos agrícolas. No obstante, en muchos experimentos efectuados con tomate, los efectos de la luz y la temperatura se han confundido y es difícil individualizarlos, de tal manera que se dificulta llegar a conclusiones definitivas respecto al papel que desempeña cada factor. Por ejemplo, la forma y tamaño del fruto del chayote están consideradados como un caracter hereditario. No obstante, muchos caracteres como estos pueden ser modificados notablemente por la influencia de las condiciones ambientales. Por eso, si el productor no está informado al respecto, puede atribuir los frutos deformes a impurezas de la variedad sembrada cuando en realidad esta condición puede ser debida a factores ambientales. De manera muy general, se considera que las variedades de color más intenso u oscuro están adaptadas a las partes altas; pero esta regla no se cumple en todos los casos, pues siempre hay sus excepciones. 

Así los registros ecológicos y agronómicos muestran que varios cultivos presentan una amplia adaptación a las condiciones ambientales y que además, se desarrollan en sitios no cultivados, a manera de especies silvestres o arvenses, presentando así una alta capacidad de competencia con la vegetación exuberante o natural. Este comportamiento permite utilizarles como especies puente entre las cultivadas y las silvestres. No estaría por demás mencionar que existen numerosos ejemplos, tales como el chile, jitomate, chayote, aguacate, maíz, frijol, etcétera, en donde se confirma la influencia genético-ambiental y la modificación de la expresión de los caracteres resultantes. 

Finalmente, es menester señalar que todas las formas de vida que hoy existen en nuestro planeta son el resultado de tres factores fundamentales:
  • De la mutación, como principal fuente de las variaciones hereditarias,
  • De los factores ambientales, que influyen en la selección de las mutaciones que sobreviven y se reproducen, y
  • Del tiempo, durante el cual el genotipo y el medio ambiente están en constante interacción y se produce el cambio evolutivo
De esto iré escribiendo en forma paulatina. Le recuerdo que para mayores informes o retroalimentación de esta nota,   puede escribirme a joaquinbecerra16@gmail.com


NOTA COMPLEMENTARIA: El biólogo alemán August Weismann (1834-1914) demostró que había una suerte de permanencia de las características genéticas que van pasando inalteradas de padres a hijos. Sobre esta base, sugirió la distinción entre el "plasma germinal", que se transmite de generación en generación, y el "plasma somático", que constituye el cuerpo de los organismos. Ambos factores serían independientes, de modo que cualquier modificación que sufriera el plasma somático no sería transmitida a los descendientes. Las características somáticas adquiridas por un individuo no serían heredables dado que, como las células que forman parte del cuerpo de los organismos son diferentes de las células sexuales (los óvulos y los espermatozoides), los cambios en el cuerpo no pueden transferirse a las células germinales y, por lo tanto, no pasarían a la siguiente generación.

viernes, 29 de marzo de 2013

Árboles y Pastos que ordeñan Agua


Históricamente el ser humano ha utilizado los árboles para satisfacer sus necesidades básicas y mejorar su calidad de vida, obteniendo de éstos: leña para el fogón, madera para los muebles, horcones para cercar y edificar, carbón, forraje, frutos, corteza, resinas, látex y hongos, así como otras materias primas para uso alimenticio e industrial. Así como el paisaje escénico y los múltiples servicios ambientales.

Los árboles desempeñan un importante papel en la captación de agua presente en la atmósfera en forma de niebla, rocío, lluvia y nieve. Pero quiero confesarle que los árboles no producen ni una sola gota agua como se nos ha enseñado desde las escuelas de educación básica, error que hemos venido trasmitiendo a las nuevas generaciones. Más bien éstos (los árboles) son los ordeñadores del agua y las nubes son las vacas o el rebaño en sus diversas manifestaciones. Las hojas, tallos y pelos o tricomas de los árboles, funcionan como un imán quimérico, atrayendo hacia ellos el agua condensada sobre la atmósfera, misma que es precipitada hacia el suelo por goteo. Esto continua siendo un misterio y ha sido muy poco estudiado.

Durante las lluvias, gran parte del agua finaliza en un manantial que borbollea de la ladera de una montaña o bien va a depositarse a los ríos, lagunas y pozas, aguas abajo. El agua que se infiltra a mucha profundidad del suelo es almacenada o retenida en los mantos freáticos, formando así importantes reservas o bancos de agua. A menudo sólo es posible llegar a ella excavando un pozo. Y es que los árboles roturan con sus raíces las diversas capas del suelo, dando lugar a la formación de una estructura porosa que facilita la absorción e infiltración de este liquido. Francamente, cuando usted saca agua de un pozo, la está extrayendo de un acuífero muchos metros abajo del suelo. 

Un cálculo que apareció en el informe de UNICEF Groundwater: The Invisible and Endangered Resource (El agua subterránea: el amenazado recurso invisible), indica que la mitad del agua que se emplea con fines domésticos y para el riego procede del subsuelo. Dado que las aguas subterráneas suelen estar menos contaminadas que las superficiales, también se utilizan para el consumo humano, tanto en entornos urbanos como rurales. Si las extracciones fueran moderadas, los acuíferos permanecerían invariables, ya que se reabastecen constantemente con la lluvia que va filtrándose poco a poco. No obstante, el hombre lleva décadas sacando mucha más agua de la que el ciclo natural puede reemplazar. Para mayor información vea: laecologiaambiental.blogspot.mx.

A este respecto, las áreas forestadas (con presencia de cobertura vegetal forestal) retienen e infiltran el agua y la sueltan poco a poco. La infiltración que más abajo redundará en manantiales permanentes comienza con el área forestada. Si es zona de niebla y sin que haya una precipitación abierta, un árbol como el pino (Pinus montezumae) de 15 metros de alto y unos 10 metros de diámetro máximo de la copa, puede precipitar hasta 57.8 litros de agua por hora. ¡Un hecho extraordinario!

Otra especie considerada un buen “ordeñador” e indicador de la presencia de mantos acuíferos superficiales es el “ahuehuete” (Taxodium mucronatum), el árbol nacional de México. Este crece a orilla de ríos, manantiales, arroyos y canales, en altitudes que van de los 300 a 2100 m.s.n.m., y puede alcanzar una talla superior a los 40 metros de alto, con un diámetro mayor a 14 metros, o sea, unos 58 metros de circunferencia. Tal como ocurre con el “Árbol del Tule”, localizado en Santa María del Tule, Oaxaca, México. El nombre vulgar “ahuehuete” proviene del náhuatl ahuéhuetl, que significa “árbol que nunca envejece” o “árbol viejo de agua”, debido a que crece donde abunda ésta. No existe precisión respecto a la cantidad de agua que un individuo de esta investidura es capaz de captar o secuestras, pero lo que no cabe la menor duda es que donde hay ahuehuetes también hay agua, y ¡mucha agua!.

Asimismo existen pastos gigantes de entre 20 y 40 metros de alto, con diámetros que van de los 20 hasta a los 65 centímetros, pertenecientes a varios géneros y especies. Éstos poseen la sorprendente prerrogativa de ordeñar y almacenar grandes cantidades de agua en sus cúmulos o tallos. Me refiero a los bambúes. Denominados éstos como la planta de los mil y un usos, o también como el acero vegetal, llegan a constituir imponentes masas boscosas de gran importancia hidrológica, por todo el mundo. Pueden vivir muchos años, hasta más de un siglo.

Cosecha de un Guadua, en donde se aprecia la caída del agua almacenada en el cúmulo tallo. Guayaquil, Ecuador.

Entre los aportes más valiosos que existen sobre estas gramíneas, está el de la especie Guadua angustifolia. Su comportamiento como una bomba de almacenamiento de agua posee el principio de “vasos comunicantes”, donde en épocas húmedas absorbe importantes volúmenes de agua que almacena tanto en su sistema rizomático como en el tallo. Se ha determinado, según estudios realizados en la hacienda Nápoles, municipio de Montenegro, Colombia, y en el Centro Nacional para el Estudio del Bambú-Guadua, Colombia, que una hectárea de guadua se puede almacenar hasta 30,375 litros de agua, es decir, el agua para 150 personas por día (si se asume un consumo promedio de 200 litros/día/persona). En época de verano cuando se percibe la necesidad de agua en el suelo, la que se encuentra almacenada en la planta es aportada de manera paulatina al suelo, como una esponja que suelta líquido. Por consiguiente, mantener bambusales a orillas de los ríos o de las norias, equivale a poseer tanques de almacenamiento de agua. ¿Con justa razón se afirma que donde hay bambú hay regulación del agua!

Y ¿qué podemos decir de otros árboles tales como el haya (Platanus sp.), la Ceiba (Ceiba sp), el sauce llorón (Salix sp.), y el aliso (Tessaria integrifolia), que también son buenos ordeñadores de agua? Según la hipótesis de Sylvina Lorena Casco y Juan José Neiff (INCI Vol.31, No.8, Caracas, Aug. 2006), la distribución de las raíces del sauce y el aliso está relacionada con la dinámica hidrológica, con la conectividad de cada sitio con el curso del río Paraná. Por otra parte, en muchos lugares se observa que a la par de las ceibas, se han mantenido o se han formado pequeñas lagunas de agua, coadyuvando fuertemente a la sucesión secundaria. 

Por otra parte, cuentan las crónicas de conquista, que en la Isla de El Hierro (Islas Canarias) hubo un árbol al que los nativos llamaban “garoé” o “árbol sagrado del agua”, y que sus grandes hojas eran capaces de captar y destilar el agua de las nieblas que a él llegaban, agua que se recogía en grandes oquedades hechas en torno al árbol por los bimbaches, antiguos pobladores de la Isla. No se disponía de más agua en toda esta isla que la que emanaba del “garoé”. Por ello, el pueblo bimbache tenía a este árbol por una divinidad digna de toda adoración. Este mítico árbol se encontraba en una zona cercana a Tiñor, sobre una ladera bañada constantemente por los vientos alisios, a unos mil metros de altura sobre el nivel del mar. Se piensa que el Garoé debió ser una laurácea, más exactamente, un laurel endémico de las Isla de Madeira y las Islas Canarias, un espécimen de Ocotea foetens. Hoy sólo sobrevive en el escudo de la Isla de El Hierro, como recuerdo de un árbol que permitió desarrollar una verdadera vida agrícola en medios de pluviométrica muy débil. 


Imagen histórica del lugar donde emanaba agua el “árbol sagrado del agua” o "gaore". Tomada para enseñanza y sin fines de lucro de: www.arbolesymedioambiente.es

Con todo esto, no se pretende insinuar que la población se vaya a morir de sed algún día, pues para eso están los mares y la hidrotecnología sobre desalinización del agua, sino más bien recalcar que la poca calidad del agua que se utiliza para beber y cocinar nos está enfermando. Estudios realizados a nivel mundial indican que alrededor del 80 por ciento de todas las enfermedades y más de una tercera parte de todas las muertes en los países en desarrollo son causadas por aguas contaminadas, con heces humanas, de animales, pesticidas, fertilizantes y residuos industriales. 

Algunas reflexiones que usted debería conocer respecto al agua son

Un árbol de Pinus montezumae capta, aquí en Veracruz, México, 57.6 litros de agua por hora (Barradas, 1995). 

Prácticamente se pensaría que los árboles son maquinas perfectas eficientes, por lo que nunca habrá problemas de escasez en un mundo lleno de agua y con tanta vegetación exuberante. Sin embargo, por dondequiera que miren sus ojos, los árboles están siendo talados a un ritmo histórico sin precedente. ¡Hoy, quizás, ya existen más personas, automóviles y casas o edificios que árboles! Y esto seguramente irá en aumento y pondrá en riesgo a las generaciones futuras. 

El Gasto Consumo Medio Anual de Agua/Familia es de 200 m3 de agua. 

Para contextualizar esta cifra en la mente, debo decirle que 1m3 de agua equivale a 1000 litros. Esto es aproximadamente dos tinacos rotoplas de 450 litros. Ahora bien, me refiero, en este contexto, a una familia modesta y moderada, pues existen aquellas en cuyo caso se rebasa la cantidad de los 10 miembros. También están las que llegan a ostentar más de 2 vehículos y gozan de una enorme residencia con tremendo jardín. Pero para unificar aún más las cosas, le diré que el consumo de una ducha es de alrededor de 30 a 40 litros, sin tomar en cuenta a aquellas personas que tienen la mala costumbre de cantar y cepillarse los dientes durante este proceso, permaneciendo más de 5 minutos bajo la regadera (70-140 litros). Hasta un simple lavado de manos, de esas que nos damos antes de tomar los alimentos, demanda alrededor de 1.5 litros de agua. Por si fuera simple, el gasto de agua del baño (Water Closet, W.C., Inodoro, Retrete, Guáter) oscila entre 100 y 130 litros diarios. Afortunadamente la naturaleza no sabe nada sobre nuestra demanda, tampoco sobre nuestros excesos; por eso no pude producir más de lo que sabiamente hace. 

Producir una sola tortilla cuesta 37 litros de agua. 

Este análisis se puede replicar de manera casera o experimental. Basta llevar un minucioso registro del agua invertida a una planta de maíz, desde el momento de su siembra como semilla, hasta pasar por la fase cosecha y preparación de la masa para echar y cocer la tortilla. Esto significa que, al momento de llevarse el taco a la boca, se han invertido 37 litros de agua. 

Conclusión 

El agua nutre, ya es un alimento escaso, limpia casi todo, proporciona vida, une ciclos y procesos, se mueve y siente como si tuviera vida propia, refresca y disuelve. En su ciclo natural se presentan cambios enigmáticos en el que participan estrechamente los árboles y algunos bambúes como “ordeñadores”. En el interior de la tierra, es decir hacia el subsuelo, esta agua va madurando durante siglos hasta que brota como agua sabia de los manantiales, retornando nuevamente a los límites de la atmósfera. Traspasa toda célula con vida y se almacena en todos los órganos. Con justa razón varios árboles y pastos se han especializado para quedarse con ella, almacenarla. Como el majestuoso “árbol viejo del agua”, o el enigmático “garoé”, que ha quedado en la conciencia herreña española, como un árbol capaz de proveer de agua y como símbolo de salvación ante el peligro. 

Recuerde siempre que: El agua se fabrica, pero no lo hace el hombre. "Los árboles son los ordeñadores perfectos del agua, y que las nubes son las vacas o el rebaño en sus diversas manifestaciones". Evitar su tala es asegurar nuestra permanencia como especie. Es necesario, urgente e impostergable, plantar miles de “árboles ordeñadores” e impulsar proyectos innovadores sobre siembra y cosecha de agua por todas partes del mundo. ¡Aún el desierto se puede transformar!. Las generaciones presentes y futuras lo van a agradecer. 

Se desea mayor información o quiere compartirme alguna experiencia sobre este tema, puede escribirme a joaquinbecerra16@gmail.com

NOTA: Este artículo está basado en la conferencia “La reforestación, un negocio ecológico y económico/CONAFOR”, impartida al Centro Universitario Hispano Mexicano, en Veracruz, Veracruz., por el Ing. Joaquín Becerra Zavaleta, durante el año 2007. 

sábado, 23 de marzo de 2013

El Jardín es un Indicador Ambiental de la Salud Física y Emocional: Consejos prácticos para mejorarlo.



Su jardín o huerto, así como sus plantas y el suelo donde cultiva éstas, es el reflejo de la  salud física y emocional. ¡Sí, la de usted!  Constituyen un minucioso indicador ambiental sobre la clase de vida que se lleva. Un jardín enfermo, desordenado, lleno de malezas y plagas, indica, con frecuencia, que algo está mal en su persona. Por el contrario, un florido y vigoroso jardín es sinónimo de equilibrio, de orden, y de paz interna. Por consiguiente, algunas recomendaciones prácticas para mejorar el jardín son:




1.   SELECCIONE DILIGENTEMENTE LAS ESPECIES, EL SITIO Y EL DISEÑO MÁS ADECUADO; CON UNA FISONOMÍA AGRADABLE Y HASTA RELAJANTE. Para establecer un lindo jardín, existe una gran diversidad de plantas con flores, arbustivas, herbáceas, árboles frutales o solamente ornamentales de follaje. Permítase el tiempo para seleccionar las plantas de su mayor preferencia. Todas las personas nos identificamos con ciertas especies vegetales. Y… eso es muy bueno. Por consiguiente no albergue lo que le impongan o regalen, a menos que esté pensando en un reservorio o banco de recursos genéticos de plantas ornamentales. Recuerde que las plantas serán nuestras aliadas por el resto de la vida. No sería sensato destruirlas a cada instante como consecuencia de una mala selección. Tampoco se atreva a plantarlas muy cerca de los drenajes, muros, cimientos, banquetas, ni tampoco bajo tendidos de cableados eléctricos, en caso de que las plantas resulten ser de porte grueso o muy altas (bambúes, árboles, arbustos). Algunas especies como ciertos Ficus sp. taponan los ductos del drenaje y, en muy raras ocasiones, penetran al interior de nuestra casa vía el WC (Water Closet), conocido también como inodoro ó retrete. Vea el punto sobre Podas. 

2.   APRENDA SOBRE LAS TÉCNICAS DE PLANTACIÓN: Haga hoyos o cepas suficientemente amplios (40x40x40 cm, ó más). Preparar un ambiente de siembra amplio permitirá un mejor arraigo y desarrollo de la planta. ¡No escatime este esfuerzo! Ahora mezcle la tierra extraída con estiércol o composta (o bien lombricomposta). El estiércol de caballo, asno y vaca pone muy vistosas a las plantas con flor. Si durante la apertura de los hoyos observa presencia de plagas (bichos, hongos, huevecillos, etc.) le recomiendo dejar asolear (solarización) las cepas ya abiertas durante 15 días. Puede aplicar, si lo prefiere, un puñado de cal agrícola en polvo o bien azufre, también en polvo. Si le es posible en su comunidad conseguir najayote (agua de nixtamal o nixtamalización del maíz), entonces empape la cepa u hoyo, incluyendo la tierra extraída y deje reposar algunos días. Hecho todo lo anterior está en condiciones de efectuar una exitosa plantación. Para ello, remueva primero la bolsa o recipiente que contiene a la planta. Hágalo como mucho cuidado y delicadeza. Posteriormente calcule o mida la profundidad a la que deberá quedar el cepellón de la planta. El cuello de la planta (punto de contacto raíces-tallo), no deberá quedar abajo del nivel del suelo, pero tampoco demasiado saltado o expuesto sobre la superficie. Rellene con tierra la parte restante (de abajo), apisonando fuertemente con sus manos. Posteriormente coloque al centro del hoyo la planta, tal y como le gustaría que quedará. Ahora apórquele de tierra por los lados y apisone fuertemente con sus dos manos. ¡No le baile o le brinque a la planta, pues esto daña el sistema de raíces! Le recuerdo que una vez en el suelo, las raíces serán la parte fundamental para la búsqueda de nutrientes y agua. Finalmente, si el tallo es demasiado largo y aún está débil y dobladizo, colóquele un tutor (entutorado) a fin de auxiliarle para estar inhiesto. No olvide amarrarlo muy suavemente con algún cordón. Tampoco se olvide desatarlo una vez recuperada su rectitud y rigidez.

3.   EL RIEGO DEL AGUA SE DEBE ADMINISTRAR SIN GENERAR ENCHARCAMIENTOS.- Sobre este apartado se requiere de mucha observación y aprender siempre de los errores o fracasos. ¡Hay que desarrollar un ojo clínico! Pero como regla general no debemos descuidar el riego durante el primer año de la plantación. El agua de lluvia es mucho mejor que la de grifo o doméstica-entubada (lea “Los mensajes ocultos del agua”). Pone a las plantas muy bonitas debido a su alto contenido de minerales. Le recomiendo aprovechar el agua de lluvia. Para ello deberá idearse un sistema práctico y sencillo de captación de agua. Muchas personas plantan y dejan a la “de Dios” el futuro de sus plantas. ¡No haga esto! Recuerde que las plantas ahora están aprisionas o enterradas en su sitio-suelo definitivo; cautivas a su destino o “supervivencia del más apto”. Le sugiero regar siempre por la mañana o al atardecer. Estos horarios dañan menos a la planta que está a la intemperie o sometida al estrés del día; también se aprovecha mejor el agua reduciéndose así a velocidad de evapotranspiración. Sobre la cantidad de agua que deberá administrar, siempre es mejor quedarse corto que pasarse. La falta de agua la podemos corregir, pero el exceso o abuso muy difícilmente se podría solucionar. Y… esto trae consigo el aparecimiento de enfermedades fungosas y pudrición de órganos, generalmente raíces. También se deberá proporcionar más agua, es decir, otro riego, cuando la planta esté expuesta fuertes vientos o esté muy asoleada. Por lo general no le recomiendo mojar o empapar con agua las flores (pétalos) porque éstas duran menos y se hacen abortivas. La flor es el preludio para la formación de frutos y semillas. Cuando no cuidamos o manejamos bien las flores, éstas no “cuajan”. Es además el atractivo escénico del jardín, huerto o parcela. ¡Trátelas con delicadeza! ¡Como a verdaderas damas!

4.   COMO “PANCHO PANTERA”, HAY QUE ABONAR O NUTRIR MUY BIEN A LAS PLANTAS. Muchas personas plantan sus plantas o siembran sus semillas y se olvidan de ellas por el resto de su vida. Creen que Dios y toda la hueste de ángeles celestiales vendrán son responsables del cuidado de sus plantas. Solamente las van a ver cuando ya presentan algunos frutos o flores hermosas. No obstante, es mi deber recordarle que las plantan también comen, se alimentan. Y… lo hacen por las raíces, las hojas y el tallo. Por consiguiente, todos los años debemos aportar a nuestras plantas, incluyendo el césped o pasto, algún tipo de abono, preferiblemente orgánico (están los de liberación lenta), o bien una combinación de abono mineral más estiércol o composta. Aplicar esta “comida para la planta” de  2 a 3 veces durante el año. Las cantidades dependerán del tipo y tamaño de la planta, pero generalmente alrededor de 50 gramos/planta son suficientes. El área de aplicación de los fertilizantes, sobre todo agroquímicos- minerales, deberá ser a la altura del punto de goteo de la planta. ¡Nunca lo haga tan pegado al tallo, ni tan cerca de las raíces. Y… ¡Mucho ojo! “Deberá observar cuidadosamente las instrucciones del embase.” Lávese muy bien las manos y los recipientes utilizados, inmediatamente finalizada la tarea. No revuelva esta agua sucia del lavado con la ropa y demás trastos. Le recuerdo que los agroquímicos penetran por los ajos, la boca y por los poros de nuestra piel. Y… como ya dije que las plantas también se alimentan por las hojas y los tallos, puede conseguir en la tienda de agroquímicos, un fertilizante foliar, ya sea orgánico o mineral. Asperje o atomice este nutriente sobre el follaje de la planta; también de 2 a 3 veces durante el año. Verá que se le ponen muy hermosas sus plantas. Yo prefiere algo orgánico, que pude ser inclusive el jarabe o humus de lombriz.

5.   CÓMO ELIMINAR LAS MALEZAS O PLANTAS “NO DESEABLES”. No existen en la naturaleza ni en la jardinería las “malas hierbas”, sino plantas arvenses. Todas las plantas tienen principios activos (metabolitos secundarios) y también un propósito o función en la vida. No obstante algunas hierbas “no deseables” se vuelven competidoras de las “plantas deseables” y es necesario eliminarlas. Para lograrlo, le recomiendo regar antes el área a deshierbar y así podrá extraer las malezas manualmente (con las manos) con más facilidad. Las gramas son muy difíciles, pero podría emplear una pala, azadón y machete, etc. Los herbicidas-químicos disponibles en el mercado, tales como el Faena, el Tordon 101 y el Glifosato, no los recomiendo a nivel de jardinería; primero porque yo profeso una filosofía de vida más ecológico-orgánica, y segundo, porque estamos envenenando a Gaia, nuestra Madre Tierra. Y… debo decirle, aunque usted ha sido ya un testigo ocular de estos hechos, que la naturaleza ya nos está cobrando las facturas muy caras. Y… cada vez serán más elevadas.

6.   COMO LA MONA JACINTA, HAY QUE PODAR PARA LUCIRSE Y VERSE MEJOR: La poda es una práctica que consiste en cortar las ramas de las plantas con el propósito de  producir mayor rebrotes y/o bien controlar el tamaño de la planta. Es un asunto fundamentalmente de estética. Y… hay poda de copa-fronda y también de raíces. Con frecuencia, lo que más  ignoramos son las podas de raíces. Y… no sabemos ni cómo, ni cuánto, ni cuando hacerlas. Lamento decirle que en esta ocasión no trataré este tema. Baste decirle que la poda se realiza, cuando máximo, hasta la mitad de la altura, si se eliminan muchas hojas, en vez de favorecer el desarrollo del árbol lo estaríamos afectando. Hay que recordar que cuando se reduce la cantidad de hojas, también se reduce el crecimiento. En la práctica, si recortamos la punta o rama apical de la planta, reducimos el crecimiento de la misma. Hay árboles frutales (manzana, pera, mango) e industriales como el Ylang-Ylang, que no sobrepasan una altura de 2 metros. Esto permite administrales un fácil manejo fitosanatrio. Es recomendable efectuar la poda al final de la época seca. La poda en dicha época tiene las siguientes ventajas: hay un rápido secado de los cortes; existe bajo riesgo de enfermedades; la cicatrización es muy rápida; los árboles tienen poco follaje y resulta más fácil hacer la poda. También resulta adecuado sincronizar las fechas para las podas, casi finalizando el invierno y al umbral de la primavera. Recuerde que las yemas o brotes tiernos aún están en “dormancia” o “latencia” y se provoca menos daño. El uso-calendario de la “Luna Llena” o de “Luna Tierna”, para hacer esto, es un factor de sabiduría antiquísima. Pero éste será el tema que les estaré considerando en otra ocasión. Las herramientas o equipo básico deberá constar de escaleras, tijeras de podar, serrote, arco metálico con segueta, garrochas podadoras de 6 metros de largo, motosierra de fácil manejo, guantes, navaja, gafas, pasta bordelesa, brocha, etcétera). Como se habrá dado cuenta, no recomiendo el uso machete o moruna para esta labor, toda vez que daña mucho a la planta (la zangolotea) y no deja un acabado estético profesional. A menos que sea hecho por jardineros o técnicos con demasiada destreza y experiencia en la materia. Sugiero emplear un paño bien empapado de vinagre blanco o de manzana, para desinfectar las herramientas que son usadas en estas operaciones. Al pasar a otra planta, evite emplear la herramienta que no ha sido desinfectada. Con frecuencia somos los principales diseminadores de plagas y enfermedades en nuestro jardín debido a falta de precaución. ¡Qué no se duerma el camarón! Y… para proteger o curar las heridas ocasionadas por los cortes-poda, deberá administrarse una pasada de pasta bordelesa con brocha. También podría emplearse, en sustitución, alguna pintura vinilica, cera de abeja diluida y hasta esmalte para uñas. Lo importante es proteger contra posibles pudriciones.

7.   LA DESHIJA: PARA VERSE Y SENTIRSE SOLTERA.- Existe una labor complementaria y similar a la poda denominada “DESHIJA”. Literalmente “quitar o remover hijuelos”. Esta práctica consiste en la eliminación de rebrotes no deseables de un árbol plantado, generalmente por pseudo-estacas (como por ejemplo: Tulipán, Trueno, Chaca, Roble, Teca, Melina, etc.). Aunque ciertas plantas que proceden de semilla también producen muchos rebrotes. Si se dejan varios rebrotes, la calidad del árbol será muy pobre, pues tendrá varios troncos mal formados y poco desarrollados. La deshija debe realizarse más o menos cuando el árbol tiene 1 metro de alto. El mejor rebrote que hay que dejar debe tener las siguientes características: mayor altura y grosor; de forma recta; que sea sano/vigoroso. A lo largo del año se pueden hacer varias intervenciones de podas o deshija ligeros.
  
8.   EL CONTROL DE PLAGAS Y ENFERMEDADES: UN HUESO DURO DE ROER.- En plantas jóvenes, en vías de desarrollo, es frecuente el ataque muchos micro y macro organismos. El más dañino de todos es, quizás, es el barrenador en los brotes, ocasionando retraso en el crecimiento y originando árboles mal formados. Las plantas afectadas por el barrenador presentan en la parte alta de su tallo,  o en las axilas de las ramas, pequeñas acumulaciones de aserrín de color claro que se oscurecen a medida que avanza la infestación y desarrollo de la larva. Algunos especialistas de las plantas, recomendamos el encalado del tallo o fuste, como una medida de limpieza y prevención. Hay quienes consideran innecesaria esta medida y hasta la critican. Pero se trata de la aplicación de una lechada bordelesa (sulfato de cobre, cal y agua) desde la base del tronco de los árboles, hasta la altura de 1 a 1.5 metros. Y… qué cree? Ya existen en el mercado Sistemas de Inyección de Alta Presión, con jeringa de inyección para tallos de las plantas. A través de éstos es posible “curar” o tratar de rescatar a aquellas plantas que han sido muy afectadas por ciertas plagas y enfermedades. ¡Interesante! ¿No le parece?. 
   
   Para el combate de las principales plagas que afectan a las plantas se recomienda primero, el control manual y/o biológico, y como última alternativa el control químico. Muchos organismos no benéficos a las plantas los podemos retirar a mano o bien empleando algunas pequeñas pinzas depiladoras. A los babosos y caracoles les atrae mucho el aroma de la cerveza, por lo que podrá colocar pequeños recipientes enterrados en el suelo y llenarlos de cerveza. Después, al siguiente día por lo mañana, sólo tendrá que retirar estos animalitos. ¡Seguramente que estarán bien borrachos! También da muy buenos resultados colocar cascaras de huevo en derredor de las plantas, o alrededor del tallo de la planta en cuestión. Los babosos y caracoles quedarán pegados y no podrán pasar. Antiguamente, nuestros abuelos pulverizaban con ceniza de madera la mayor cantidad de sus plantas, tanto de jardín como del huerto. La ceniza tiene propiedades repelentes insecticidas extraordinarias; de paso se estará aportando fósforo y calcio al suelo. No obstante hay que estar dispuesto a ver nuestro jardín blancuzco durante algunas semanas, mientras dura el tratamiento. Pero hablar de plagas y de enfermedades en plantas de ornato o jardinería, es un tema muy amplio y muy “duro de roer”. Lo iremos tratando en la medida de vuestras circunstancias.

  Si desea compartirme algunos de sus consejos prácticos ¡Hágalo! Puede escribirme a:  
    

Corazón, Medio Ambiente y algo Llamado Error


Cada cual lleva en su corazón el medio ambiente donde vive. Aquel que no encontró nada nuevo en los lugares donde estuvo no podrá encontrar otra cosa aquí.


Según esta sabia reflexión de Jackselins Arteaga, podemos inferir que el corazón es la pieza clave del rompecabezas ambiental, que nos permitirá reorientar el curso de nuestra actual sociedad y del planeta. Los grandes kilómetros de libros y enciclopedias escritos con el afán de sensibilizar al hombre para con la naturaleza, serán mera falacia si no logramos penetrar este engranaje principal: el corazón.

Pero definir “corazón” es circunscribirse a la fuente de nuestras verdaderas emociones y reacciones, muy a pesar del elocuente sermón o artículo científico que pudiera estar bombardeando, en este preciso momento, nuestras facultades perceptivas de razonamiento. Después de todo, la teoría es una especulación de conocimientos estructurados con la más fina coherencia y elegancia de razonamiento. ¡Qué todo rime bien, ésa es la prodigalidad del manuscrito! Desafortunadamente a muy pocos les preocupa el impacto de sus obras, de sus comunicados y hasta de sus acciones. Raramente se evalúa el número de corazones, mentes y almas, que verdaderamente lograron transformar. Todo es utopía y una mera trivialidad de compromisos para con el medio ambiente. As allí donde yace el trabajo de muchas instituciones y dependencias de Gobierno; no trascienden a pesar de su buena voluntad.

Y… es que hablar del Medio Ambiente, propiamente de Gaia, nuestra Madre Tierra, nos pone ante un contexto inverosímil y hasta un tanto ridículo. Por una parte, están todos los pensantes que insisten en salvar o proteger a la Tierra. ¿Salvarla de qué o de quién? ¿No será más bien al contrario? También abundan los indiferentes, los apáticos y negligentes, a quienes importa un comino lo que ocurra y deje de ocurrir en el planeta. Tal parece que su cerebro está programado para el devenir catastrófico. Y es que siempre ha habido desastres en el planeta. Por eso se considera poco pertinente una cultura de prevención cataclísmica.  

Afortunadamente existen evidencias del Gran Diluvio que arrasó continentes enteros, muy en el pasado. El país de Bolivia es una fortaleza de evidencias, principalmente el Río Madre de Dios. También hemos sido testigos de los devastadores Tsunamis que han azotado el Sudoeste Asiático, como el ocurrido el 26 de diciembre de 2004. Se trató del cuarto sismo más fuerte registrado en la tierra desde 1900. Y… ¿Qué decir de la nube asesina londinense de 1952? ¿O... del Domingo Negro del 14 de abril de 1935, que vivió Estados Unidos? Todo esto y mucho más constituyen las pruebas inequívocas de nuestro pasado, y del timonazo que le estamos dando a nuestro barco ambiental. Valga la pena recordar, en este paréntesis, las palabras de George Santayana (1863-1952)."Aquellos que no recuerdan el pasado, están condenados a repetirlo" 


Pero en un contexto de actualidad, que se pone cada vez más candente, y donde tanto se prolifera un Cambio Climático sin precedente, hacemos lo que podemos, pero también lo que queremos. Con frecuencia el más mínimo esfuerzo y compromiso. Muchas veces motivados por la mera conveniencia personal o sencillamente por ser reconocidos y aplaudidos en un escenario social y deprimente. Esta es nuestra mejor droga y utopía de vida. Pero esta falsa apariencia inmaculada traerá consigo resultados todavía más adversos e irreversibles a los ya antes comentados. ¿Nos podemos reencauzar? ¡Claro que sí! Ninguno de nosotros, absolutamente nadie, debe sustraerse de todo lo que está ocurriendo en materia política, religiosa, productiva, económica, social, demográfica, cultural y educativa, en torno a nuestro Medio Ambiente. Es responsabilidad de todos. Aún es oportuno reanalizar y meditar los siguientes planteamientos y dar rienda suelta a una serie de soluciones que emanen de corazón, no emanaciones sensacionalistas:

¿Qué se está haciendo al respecto?
¿Qué podemos hacer colectivamente, como sociedad?
¿Qué estoy haciendo de manera individual?
¿Por qué esperar hasta que otros hagan algo al respecto?
¿Acaso aún creemos, como lo enseñan algunas caricaturas infantiles, en los “superhéroes”?

Ahora, en este preciso instante y en este espacio físico, es el mejor momento para empezar con acciones pequeñas de dimensiones colosales. ¡Manos a la obra! ¡El mundo tiene que saber que existen personas que llevamos en nuestro corazón el sello del medio ambiente, sin importar el lugar donde vivamos! ¡Que sí es posible subsanar la herida que hemos causado a la tierra! ¡Que cada cual, desde su trinchera y con sus limitados recursos, puede aportar su más valioso esfuerzo y perseverancia! Mi exhortación final es: ¡Llevad, llevad, llevad, siempre en su corazón el Medio Ambiente, sin importar donde viva! 

Si desea compartirme sus sugerencias o recomendaciones, tenga la bondad de escribirme a joaquinbecerra16@gmail.com y/o jbecerrazavaleta@yahoo.com.mx

viernes, 22 de marzo de 2013

El Agua ¿Líquido Sempiterno o Simplemente un H2O?



En esta ocasión he querido compartir algunas reflexiones inusuales sobre el vital líquido o energía de vida que cobija a nuestra tierra y que es el mayor componente de nuestro cuerpo: El Agua. Francamente no estoy descubriendo el hilo negro, pues todo está prácticamente dicho y publicado por las diversas voluntades humanas que han consagrado su vida a la investigación del agua. Basta únicamente darse tiempo para leer y meditar los centenares de artículos y volúmenes escritos.

Le recuerdo que la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó el 22 de diciembre de 1993 la resolución A/RES/47/193, por la que el 22 de marzo de cada año se celebra el Día Mundial del Agua. Para este 2013 el lema es “Cooperación en la esfera del Agua”.

Empezaré citando un extracto de “El Agua de la Vida” de la autoría de Diego de J. Cruz Lara, quien nos dice que:

“… Las formas simples de vida
en el agua se gestaron,
en su seno se mutaron
para lograr la salida.

Siempre ha sido bendecida,
es agua el líquido interno
que está en el claustro materno,
ella sacia nuestra sed,
estamos a la merced
del liquido sempiterno. …”

Normalmente se piensa que el agua natural que consumimos es un compuesto químico cuya fórmula es H2O. Desafortunadamente esto no es así, debido a que el agua contiene diversas sustancias en solución y en suspensión, por lo que más bien se trata de una mezcla y no de algo tan simple como se nos ha enseñado. Esa molécula de la vida (H2O) que conocimos sólo a partir de la escuela secundaria, es la unidad primigenia del agua; un "plasma" en el cuarto estado de agregación de la materia. Sobre este particular enfoque, hay que hacer memoria de que el agua es el único compuesto que podemos encontrar en la naturaleza en los cuatro estados de la materia plenamente reconocidos: sólido, líquido, gaseoso y plasma. El plasma es el estado más común del universo y del que están compuestas todas las estrellas que vemos. Desde otros puntos de vista el agua es una turba de moléculas de H2O interactuando de forma extraordinaria y compleja según la temperatura.

Ahora bien, no todas las aguas que hay en la tierra son exactamente iguales. Existe un listado para reconocer las diversas clases de agua. Así, por ejemplo, se habla del Agua blanda, Agua carbonatada, Agua cruda, Agua destilada, Agua desionizada, Agua dulce, Agua dura; Agua hervida (o cocida?), Agua filtrada, Agua inteligente o Pi, Agua de lluvia, Agua mineral, Agua nieve, Agua osmotizada; Agua oxigenada, Agua potable, Agua salada, Agua sedativa, entre otras. Francamente es muy difícil encontrar un agua pura en la naturaleza porque normalmente está mezclada con muchas otras sustancias. Paradójicamente se conversa también, tanto en la literatura como entre los pobladores, del “agua juvenil” y el “agua sabia o madura”.

Normalmente hay mucho desinterés en las características físicas del agua. ¿Para qué preocuparse por ello?  Se dice, por ejemplo, que el agua mineral es buena para la salud, pero poca gente sabe que los minerales de esta agua pueden provocar endurecimiento de las arterias. Además, el agua mineral carbonatada tiene una alta acidez, y esto la hace nociva para el cuerpo. También se exhorta a tomar mucha agua simple cada día, y las recomendaciones van de 2 a 2.5 litros y hasta todo lo que se pueda. Esto tiene sus asegunes, ya que si tomamos demasiada agua los riñones no son capaces de funcionar lo suficientemente rápido, provocando una dilución de los niveles de componentes como el sodio, el potasio y el cloro. Entonces ¿Cuánto consumo de agua es considerado excesivo?  De acuerdo con la Dra. Rodríguez Zía (www.medicina-biomolecular.com), el exceso de agua se da cuando se consume más de lo que se elimina. El riñón puede filtrar entre 140–190 litros por día, luego los reabsorbe y sólo envía a la vejiga el agua que concentró las toxinas que debe excretar la orina, en promedio 2 litros de agua por día. Sin embargo, cada persona es un mundo y por lo tanto no podemos dar un número fijo de agua que debe tomar todo el mundo.

Resulta, por demás, reiterativo remembrar que el agua cubre el 71% de la superficie terrestre y forma lo que se conoce como la hidrosfera. El resto corresponde a la tierra seca, que forma el sostén de los asentamientos humanos y de las diversas actividades agropecuarias y forestales del planeta. Es tal como lo indica el Génesis bíblico: “Llegue a haber una expansión en medio de las aguas y ocurra un dividir entre las aguas y las aguas”… “Que las aguas que están debajo de los cielos aparezcan en un mismo lugar y aparezca lo seco…” Y…llegó a ser así.

Pero dejando pendiente el controversial y enigmático origen del agua, debemos recalcar que el 97% del agua existente en la tierra es agua salada, o sea de los mares y océanos, y sólo un 3%  corresponde a agua dulce, integrada por los hielos y las aguas subterráneas y superficiales. Quizás nuestro planeta debió llamarse más correctamente “AGUA”, debido a este caracter tan distintivo y dominante que le confiere el vital líquido; algo así como se maneja en los Códigos Internacionales de Nomenclatura Botánica y Zoológica. Por otra parte el ciclo del agua es el más activo de todos los ciclos que se conocen; el que mueve más materia en toda la tierra con la sola intervención de la energía solar y la fuerza de gravedad. Seguramente el agua que usted se está tomando en este preciso instante fue parte substancial de la vida de un dinosaurio, hace millones de años. Esta mismísima agua seguirá siendo parte de otros organismos futuros, gracias a su intricado y perpetuo ciclo hidrológico. Después de todo “La materia no se crea ni se destruye, sólo se transforma (Lavoisier 1743-1794).

Por otra parte el cuerpo humano promedio se compone de un 70 por ciento de agua; el 30 % restante correspondería a materia sólida. Algo muy similar a la tierra. No obstante, como fetos, comenzamos nuestra vida compuestos en un 99 por ciento de agua. Para cuando nacemos, somos 90 por ciento agua, y cuando alcanzamos la adultez, esa proporción se reduce al 70 por ciento. Si morimos a una edad avanzada, es probable que seamos alrededor de 50 por ciento de agua. En otras palabras, a lo largo de nuestra vida, nosotros existimos principalmente como agua. Desde una perspectiva físico-biológica, los humanos somos la perpetuidad del agua. En consecuencia el agua es una fuerza vital que transporta la energía por todo nuestro cuerpo. Es el medio por el cual los nutrientes circulan a través de nuestro cuerpo.

Hay que destacar que el vapor de agua es asimismo un agua temporalmente invisible. ¿Acaso es una manifestación del estado “plasma” del agua? Las nubes están formadas por vapor de agua y muchos pensaríamos que esta agua no se ve, pero esto es un error de interpretación generalizado, ya que las nubes están formadas por millones de pequeñas gotitas de agua en suspensión (pequeños cristales de hielo) que se forman al enfriarse el vapor de agua procedente de la evaporación de los mares, océanos, lagos, etcétera. Las partículas que componen las nubes tienen un tamaño que varía entre 5 y 75 micras (0,0005 cm y 0,008 cm).  Dichas partículas son tan pequeñas que las sostienen en el aire corrientes verticales leves. Y aunque los efectos de las nubes se ven y se sienten, el cómo se forman sigue siendo un verdadero misterio.

Otra de las cosas más misteriosas sobre el agua es su anómala dilatación y de que el hielo flota en ella. En general cuando un cuerpo se calienta se dilata, es decir, se expande, y cuando se enfría se contrae, o sea, se reduce de tamaño. Pero esto no sucede con el agua, ya que cuando ésta se congela se dilata, es decir, aumenta de volumen. Teóricamente no debería ocurrir esto porque es el mismo volumen de agua, pero en estado de hielo llega a ocupar hasta un 10 % más del volumen inicial y tiene, además, menos densidad. Pero ¿por qué aumenta el volumen? Porque al enfriarse el agua, aumentan los puentes de hidrógeno entre las moléculas y las distancias entre ellos son más grandes y estables, es decir, las moléculas están más separadas formando una estructura similar a un panal de abejas. Por eso pierde densidad, flota en el agua líquida, y también aumenta de volumen. Inclusive cuando determinada superficie de agua se cubre de hielo, el medio ambiente de abajo permite que la vida continúe.


Por eso “No hagan daño ni al mar (es decir, “el agua”) ni a los árboles…”

Nuestra cultura moderna, ya muy cibernetizada en este adentrado Siglo XXI, nos ha hecho perder la actitud de respeto por el agua. Sin embargo, las antiguas culturas en verdad respetaban el agua, de hecho la veneraban. Hay, por ejemplo, muchos mitos griegos que se divulgaban para protegerla. Pero apareció la ciencia, dizque esplendorosa,  y rechazó estos mitos porque no eran científicos, o más bien, porque el rigor del método científico no encajaba allí. Así el agua perdió su misticismo y pasó a ser sólo otra sustancia que la tecnología podía limpiar cuando así se requiriera. Lamentablemente esto ha sido una utopía, pues cada vez está más evidenciado el deterioro de este extraordinario “recurso natural no renovable”. Es tal como lo reflexiona el Dr. Masaru Emoto (2005): “… ¿Cuáles son las deformidades del mundo? Son las del alma, y afectan al propio cosmos. Así como una gota que cae en un pozo crea una onda que se expande sin fin, la deformidad de una sola alma se expande por el mundo, lo cual genera deformidades globales…” Y esto es precisamente lo que estamos haciendo, graves aberraciones en nuestro líquido sempiterno.

La cuestión es pues entonces ¿Hacia dónde nos dirigimos en materia del agua? ¿Cuál es nuestro papel en la protección del agua de este planeta? ¿Qué es lo que no estamos haciendo para mantener la energía vital del agua? ¿Hasta cuándo entenderemos que si seguimos contaminando el agua se nos esfuma también la esperanza de vida? Sólo podemos solventar estas preguntas cuando reconozcamos que la composición de nuestro cuerpo es en proporción un 70% de agua. En que antes de convertirnos en seres humanos éramos sólo agua y andábamos en el agua o líquido amniótico de la matriz. Que todos nosotros tenemos una misión importante en esta vida: hacer que el agua vuelva a ser limpia y crear un mundo tranquilo y sano. Solo así entenderemos mejor qué es un ser humano y por qué nacimos y existimos como lo hacemos.

Como se dará cuenta hay muchísimas cosas qué investigar y reflexionar sobre el agua. Si gusta colaborar con algunas de sus reflexiones o notas puede escribirme a joaquinbecerra16@gmail.com y jbecerrazavaleta@yahoo.com.mx, y con gusto atenderé sus sugestiones.

Lecturas complementarias que no debería perderse por ningún motivo:


  •      Los mensajes ocultos del agua. Masaru Emoto (2005).
  •      Sequía en un mundo de agua. Danilo Antón y Carlos Delgado, Editores, (2000), Piriguazú Ediciones/CIRA-UAEM, 420p.


jueves, 21 de marzo de 2013

El Germoplasma Forestal: Un concepto bastante masticado pero poco digerido



Trate usted de encontrar en alguna literatura la definición para el término “germoplasma”. Notará lo difícil que resulta esta búsqueda muy a pesar de su ya inusitada utilización, principalmente en los ámbitos del conocimiento forestal, agrícola, genético y botánico. Muchos alardeamos en diferentes foros sobre este concepto sin entender sus raíces y significado. En esta ocasión comparto con usted la definición de Font Quer (1977), quien desde mi punto de vista, sigue siendo una autoridad en la Botánica. Para este autor el término germoplasma procede del sustantivo masculino germinoplasma o germiniplasma (de germinar y plasma). Se trata pues entonces del plasma germinativo o plasma de las células germinales.

Para otros autores el germoplasma es el elemento que conlleva la herencia y da origen a la apariencia física de los individuos. De forma más sencilla, el germoplasma puede concebirse como la fracción de un organismo que se desprende de él y que sirve como punto de partida para la formación de un nuevo ser. Encaja bastante bien con esta descripción la concepción que tenemos sobre de las semillas, las estacas, los esquejes, los rizomas, los propágulos, el polen, las esporas, el cultivo de tejidos, etcétera, que es básicamente germoplasma; siendo las semillas, las más extensamente trabajadas bajo este contexto. De hecho, el hombre como ser vivo es una semilla, y su apariencia fetal se semeja bastante a un frijol   

Versa un dicho popular De tal palo tal astilla”, y que hace referencia a la similitud entre padres e hijos, a la herencia genética. Un palo es un trozo de madera, normalmente de forma cilíndrica y una astilla es uno de esos pequeños fragmentos que se desprenden de la madera cuando ésta es cortada con un hacha, una sierra, etcétera  Normalmente la astilla será de una u otra forma (color, textura, etc.) dependiendo de la madera (o del palo) de la cual sea extraída. Utilizando una metáfora, se podría considerar que los padres son el palo y los hijos la astilla, y vendría a ser algo así como “Hijo de tigre… pintito”. Sin embargo, no siempre es así, aunque los padres anhelan que sus hijos sean como ellos y los tratan de moldear de acuerdo a como fueron ellos y sus padres. Pero la naturaleza es estricta, a veces caprichosa, y tiene muy bien definidas sus leyes sobre la herencia. Nunca podríamos doblegarla y sería mejor comprender lo que ocurre.

En materia forestal, las Fuentes de Semillas o Unidades Productoras de Germoplasma Forestal (UPGF) pueden ser grupos de árboles semilleros aislados, rodales naturales, plantaciones comerciales artificiales con reducción de individuos y manejados para reducir la contaminación del polen. Sus características fenotípicas y genotípicas por lo general deben ser superiores al promedio en una determinada zona ecológica. También puede obtenerse semilla de excelente calidad de las plantaciones piloto, demostrativas y de validación, así como de huertos semilleros genéticamente mejorados. Estos últimos (huertos semilleros genéticamente mejorados) nos aseguran una mejor ganancia genética y comercial. A los árboles destinados exclusivamente para la producción de semillas, se les llama “árboles madre”. Y es que en esta dinámica poblacional resulta muy difícil ubicar y constatar a los padres.


El área mínima para poder establecer una Unidad Productora de Germoplasma Forestal es de 1 hectárea, preferentemente con 75 a 150 (-200) árboles por hectárea y con el 50 % de éstos en producción. Sería mejor que, como negocio rentable, se establezcan superficies mayores a 5 hectáreas. Los árboles deben ser jóvenes para desarrollar copas amplias y vigorosas pero con características fenotípicas bien definidas. Deberá existir buen acceso al predio durante todo el año, ya que se requiere dar mantenimiento constante a dicha Unidad. Es imprescindible que los árboles que formen parte de estas Fuentes Semilleras o Unidades Productoras de Germoplasma Forestal cumplan algunos requisitos: Los árboles clase 1 o excelentes, deben ser  dominantes o codominantes, esencialmente rectos, sin bifurcaciones, de ramas más delgadas y horizontales que el promedio, bien sanos y vigorosos. Estos árboles conformarán la población final del rodal semillero ó área semillera. Los árboles clase 2 o buenos, serán también dominantes o codominantes, pero con sinuosidades leves en el fuste y malas características de ramificación. Algunos o todos podrían permanecer en el rodal si no hay suficientes de la categoría anterior. Finalmente los árboles clase 3 o inaceptables, son todos aquellos decrépitos suprimidos, enfermos, y con defectos importantes en el fuste o la copa. Todos estos deberán ser eliminados con el fin  de evitar la contaminación genética de la especie.

Entre las ventajas de contar con Unidades Productoras de Germoplasma Forestal en una determinada comunidad están las siguientes: su registro y establecimiento es un proceso relativamente fácil y económico; se reduce el costo de recolección de semillas; hay mayor capacidad para producir semilla de mejor calidad genética en corto plazo; se genera empleo para la comunidad; aumenta la posibilidad para el desarrollo razas locales adaptadas. Las desventajas de no contar con dichas Unidades repercuten en una baja calidad física de las semillas, en el desconocimiento sobre su origen o procedencia (plantas huérfanas) , en la alta variación de precios, así como en la carencia sobre su control de calidad (calidad genética dudosa). En resumidas cuentas, hacemos mejoramiento de nuestras plantas a ciegas.

Conclusión 

Usar semilla no seleccionada y que no procede de una Unidad Productora de Germoplasma bien identificada, ni mucho menos registrada, es como dar de comer rosas a los cerdos. La plantación resultante que se derive de esa semilla, puede ser de calidad inferior, incluso mucho más inferior a la de los bosques formados por regeneración natural. Para el establecimiento y registro es necesario explorar y definir muy bien los rodales naturales o plantados que estén en producción de semillas. Sobre estos mismos hay que establecer medidas a largo plazo, con el  fin de lograr la conservación y mejoramiento de los recursos genéticos forestales. Vale la pena contar con estas Unidades productoras de Germoplasma Forestal, ya que la ganancia genética supera por mucho a todas las especulaciones tradicionales y poco comprobadas. Finalmente, siempre será aconsejable realizar pruebas físico biológicas a las semillas que van a ser utilizadas en algún programa de reproducción masiva de plantas. 

También le recuerdo que los principios aquí tratados aplican a frutales y otros cultivos que se quieran mejorar. Si requiere mayores informes o asesoría sobre este tema escribirme a joaquinbecerra16@gmail.com y jbecerrazavaleta@yahoo.com.mx